La consigna del C40 en la CDMX

 

Leonel Luna

El diálogo directo entre gobernantes de diferentes puntos geográficos del mundo, a través del cual se intercambian experiencias de administración pública, sigue siendo una herramienta fundamental para lograr que los planes y políticas de gobierno se ejecuten con mayor eficacia.
En la actualidad, la mayor parte de las acciones que un Gobierno emprende no pueden ser concebidas si no es a la luz de una perspectiva internacional comparada.


Al escuchar de viva voz la experiencia de haber llevado a cabo ciertas acciones, por parte de quienes han sido responsables de ejecutarlas, es una experiencia enriquecedora en todo sentido, en primer lugar, porque el diálogo directo no se encuentra aislado del énfasis que aportan las expresiones, y en segunda instancia, porque al tener de cerca a nuestros interlocutores es más fácil precisar puntos de vista e intercambiar experiencias acerca de ciertos aspectos específicos del quehacer gubernamental, sobre todo si se habla de un tema de suma trascendencia humana como lo es el cambio climático del mundo.


Esa es la importancia de la cumbre internacional de alcaldes y líderes intelectuales, conocida como C40, que se llevó a cabo la semana pasada en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
El C40 es un grupo de liderazgo climático fundado en octubre de 2005 por alcaldes de 18 ciudades que se reunieron en Londres con el propósito de aunar esfuerzos para ayudar a favorecer el cambio climático a nivel mundial y luchar en contra del calentamiento global.


A 11 años de su creación el C40 agrupa a 85 de las ciudades más grandes del mundo, entre las cuales se encuentra la Ciudad de México, en las que habitan alrededor de 600 millones de personas y representan un cuarto de la economía global.


Su misión es conducir una acción urbana que permita la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y los riesgos climáticos con el objetivo de aumentar la salud, el bienestar y las oportunidades económicas de la ciudadanía.


Desde la Asamblea Legislativa, vemos que esta cumbre se ha llevado a cabo con éxito, ahora, lo que sigue es estudiar sus conclusiones para transformarlas en instrumentos legislativos y en políticas de gobierno.


Justo ahora que la Asamblea Legislativa se encuentra en el proceso de armonización de más de 140 leyes y 8 códigos, con la reforma constitucional de la Ciudad de México, los resultados de este evento de carácter mundial servirán como referente para redactar muchas de ellas.


Como órgano de gobierno encargado de redactar las leyes de esta gran capital,a la Asamblea Legislativa le corresponde estudiar de qué manera los instrumentos legislativos pudieran ayudar a disminuir los niveles de contaminación en el mundo, tomando en cuenta que la utilización de medios alternativos al automóvil convencional contribuyen en gran medida a disminuir la contaminación del aire, tal y como lo sostuvieron el gobernador de Río de Janeiro, Brasil, Eduardo Paes, la gobernadora de París, Francia, Anne Hidalgo y el alcalde de Bogotá, Colombia, Enrique Peñalosa, quienes ahora nos proponen implementar el uso de la bicicleta y del transporte eléctrico, como esquema alternativo de movilidad.


Sin duda, esas experiencias internacionales deben ser aprovechadas adaptándolas a un modelo propio de la Ciudad de México, tomando en cuenta nuestras condiciones socioeconómicas así como las características geográficas del trazo urbano de toda la megalópolis.


Como ha quedado claro en su intervención ante el C40, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, ya ha dado los primeros pasos en ese sentido y como parte de su plan de gobierno, nos ha convocado a apoyar e impulsar acciones concretas, tales como la introducción de flotas de autobuses eléctricos y la renovación energética de decenas de miles de edificios, con el objetivo de reducir las emisiones de gases nocivos y prepararnos para hacer frente a los efectos del calentamiento global.


En ese sentido, desde la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, hacemos propia la consigna del C40, así como la del Jefe de Gobierno, por luchar contra la contaminación del aire a través de un nuevo esquema de movilidad, en beneficio de nuestra gente y de nuestro planeta.

Publicador originalmente el 5 de diciembre en: 

http://www.cronica.com.mx/notas/2016/999061.html